miércoles, 26 de abril de 2017

Post del Libro: Los filósofos contemporáneos y la técnica De Ortega a Sloterdijk



Post del Libro: Los filósofos contemporáneos y la técnica De Ortega a Sloterdijk


Resalta el respeto y la mirada atenta, el autor revela su actual interés por enraizar la reflexión filosófica en las vivencias y actitudes más fundamentales de la persona humana.
Si bien es cierto que la técnica es una de las dimensiones fundamentales de la condición humana, sólo contemporáneamente ha adquirido el rango de característica “epocal” por excelencia: vivimos en la “era de la técnica”. De ahí que la mayoría de los principales filósofos de nuestro tiempo le hayan prestado una muy especial atención. Su penetrante mirada busca, detrás de lo más tópico y visible, lo más profundo. Y, por eso, lo que ellos han visto, o entrevisto, ha de sernos de gran ayuda para entender mejor la encrucijada en que nos encontramos, así como para repensarnos una vez más a nosotros mismos. La oportunidad y la singularidad de esta obra consisten en sintetizar, exponer y comentar las ideas de José Ortega y Gasset, Martin Heidegger, Jan Patocka, Jacques Ellul, Hannah Arendt, Hans Jonas, Jürgen Habermas y Peter Sloterdijk sobre la configuración técnica (y tecnológica) del mundo. Como, además, la cuestión de la técnica es nuclear en todos estos autores, tenemos con ella una buena puerta de acceso a cada una de sus respectivas filosofías.
En su obra ve la oportunidad y la singularidad, la cual consiste en sintetizar, exponer y comentar las ideas sobre la configuración técnica y tecnológica del mundo de grandes filósofos de la historia. Es decir, hace una reflexión sobre la técnica desde diferentes puntos de vista de diversos filósofos, como condición del ser humano que siempre busca mejorar su entorno y por ende su calidad de vida, así como crear artefactos nucleares, bélicos entre otros, para su defensa y seguridad; también busca incursionar en las tecnologías de la información y la comunicación, en la sociedad de la información y en la sociedad del conocimiento.
La noción de "sociedad del conocimiento" es una innovación de las tecnologías de la información y las comunicaciones, donde el incremento en las transferencias de la información modificó en muchos sentidos la forma en que desarrollan muchas actividades en la sociedad moderna. Fue utilizada por primera vez por el filósofo de la gestión empresarial Peter Drucker, sus ideas fueron decisivas en la creación de la Corporación moderna, quien previamente había acuñado el término "trabajador del conocimiento" y hoy es considerado el padre del management como disciplina. En el decenio 1990-2000 fue profundizado en una serie de estudios detallados por autores tales como Yin o Cocha Resio.
Las sociedades de la información emergen de la implantación de las tecnologías de información y comunicación (TIC) en la cotidianidad de las relaciones sociales, culturales y económicas en el seno de una comunidad, y de forma más amplia, eliminando las barreras del espacio y el tiempo en ellas, facilitando una comunicación ubicua .
La eficacia de estas nuevas tecnologías -actuando sobre elementos básicos de la persona como el habla, el recuerdo o el aprendizaje-, modifica en muchos sentidos la forma en la que es posible desarrollar muchas actividades propias de la sociedad moderna.   
En este sentido, la técnica le permite al estudiante del doctorado de innovaciones educativas desarrollar su trabajo de investigación haciendo uso de las tecnologías de la información y la comunicación y de todas sus bondades.


  Referencias Bibliográficas:


Esquirol Josep Maria (2012). Los Filósofos Contemporáneos y la Técnica - De Ortega A Sloterdijk. Editorial GEDISA. BARCELONA. 

martes, 25 de abril de 2017

Post Libro: En el Enjambre

Post del Libro: En el Enjambre

Byung-Chul Han hace crítica a la ideología que transportan los procesos de globalización y analiza como esta ideología, neoliberal, captura el discurso del proceso civilizatorio y lo convierte en un poderoso instrumento de control social. Esta captura, dice, no conduce a una sociedad del bienestar sino a una sociedad del malestar: enferma, enajenada y neurótica, hundida en el paroxismo del rendimiento/éxito, anegada en sus portentosas tecnologías, donde los maravillosos avances de la ciencia y la tecnología sucumben ante las economías de mercado que no logran implantar estados prósperos y felices.
Según Byung-Chul Han estamos en presencia de un “enjambre digital” formado por individuos que “no desarrollan ningún nosotros”, “no se manifiesta en una voz. Por eso es percibido como un ruido” (p. 27). Los modelos colectivos fundados en las nuevas tecnologías digitales “son muy fugaces e inestables, como en los rebaños constituidos por los animales. Los caracteriza la volatilidad” (p. 29). 
Busca diferenciarse tanto de la visión tradicional de la “masa” como de la “multitud” de Hardt y Negri. Además, sostiene que en la comunicación digital “las informaciones se producen, envían y reciben sin mediación de los intermediarios. No son dirigidas y filtradas por mediadores. La instancia intermedia es eliminada para siempre (…) Medios como blogs, Twitter o Facebook liquidan la mediación de la comunicación, la desmediatizan” (p. 33-34).
En este sentido, el autor considera que estas redes sociales no admiten la mediación de los intermediarios y no son dirigidas ni filtradas por sus mediadores. Se hace referencia a todas las conexiones de todos los usuarios como si fueran realmente un enjambre. 
El autor analiza el modo como la revolución digital, Internet y las redes sociales han transformado la sociedad y las relaciones. 


 Referencias Bibliográficas:

Han, Byun-Chul (2014). En el enjambre. Herder, Barcelona, 110 pp.

Libro La Técnica: ¿Orden o desmesura?



Post del Libro de La Técnica: ¿orden o desmesura?, Parte I y Parte II

El presente libro hace referencia a la forma como es concebida la técnica para las personas, tomando en consideración el proceder y el impacto del quehacer tecno-científico en el mundo natural y en el humano; trata de revelar la naturaleza de lo técnico-científico. Además son reflexiones referidas al título en sí, que de alguna manera se hacen preguntas sobre el orden o desorden; la mesura o la desmesura en la aplicación de la técnica. En ese sentido, se evidencian dos posturas muy bien definidas en dos sectores.
La primera postura por parte de un sector es creer que los avances y aplicaciones de las técnicas o tecnológicas no tienen incidencias más allá de su naturaleza de utilidad pues ayudan a los seres humanos a vivir mejor y con comodidades. Aun cuando algunos son utilizados con fines bélicos según voluntad propia de los humanos. Mientras que la segunda postura que mantiene el otro sector, piensa que los adelantos tecnológicos y las innovaciones son una desgracia para la vida del humano, ya que, perciben los peligros, traducidos en explotación y aniquilación de ecosistemas que afectan la vida del planeta, afectando el cambio climático con todos los restos de materiales que quedan luego de aplicar la técnica.
Dicha publicación está constituida por dos partes fundamentales: La primera compuesta por diez artículos dedicados a los Impulsos reflexivos de Heiddeger, en el que se hace una reflexión de la técnica y es analizada desde la filosofía heideggeriana. La segunda parte de Impulsos de vario linaje, formada también por diez artículos, analiza el mismo fenómeno de la técnica desde diferentes posturas filosóficas de diferentes autores que develan sus particulares posturas y pensamientos filosóficos por el presente y futuro estudiante el pasado.
La meditación heideggeriana de nuestra época como la era del predominio de la técnica moderna parece de la mayor importancia. Desconocer esta meditación impediría, probablemente, darse cuenta cabalmente de lo que ocurre tanto en nuestro mundo histórico como en nuestra vida personal, ya que, tanto el uno como la otra están decisivamente condicionados por la técnica moderna tal como la entiende Heidegger. La llamada globalización de que tanto se habla en nuestros días, no sería sino una manifestación derivada del predominio de la técnica moderna.
Sin postular que el pensamiento de Heidegger o la filosofía puedan dar respuestas a todas nuestras interrogantes, muchos problemas del hombre y de las sociedades de hoy podrían, tal vez, abordarse fructíferamente desde su perspectiva, con la esperanza de que así puedan recibir algo así como una «solución», en la medida en que se pueda hablar de «soluciones» cuando se trata de las cuestiones más graves de la existencia y de su abordaje a través del pensar, dentro de una época de crisis como la nuestra.
Klaus Held señala que así como los partidarios de las innovaciones técnicas parten de una conducta desmesurada, de igual manera sus opositores son parte de un mismo orden; es decir, los dos bandos, externalizan en sus acciones, frente a lo técnico, actitudes que no se identifican con un pensar reflexivo, más sí visceral o apasionado, en otras palabras, irracional, dejándose arrastrar por un tipo de inercia. El que los dos tipos de bandos partan de la desmesura permite inferir señala Held: “que al espíritu mismo de la técnica pertenece la desmesura”. (p.16). Por ello, se analiza la naturaleza de la técnica, porque se observa entonces que la desmesura se encuentra en ambas posiciones, en los que están a favor o en contra por su obsesiva visión en vez de ser reflexivos buscar realmente un postura real que sea ecuánime con la realidad del momento histórico de cada época.
Es por ello, que Held estudia la posibilidad de encontrar la génesis de la desmesura de la técnica en la naturaleza volitiva infinita del Dios Cristiano.  Hace referencia a lo manifestado por Thomas de Aquino: “el pensar filosófico-teológico se aferra a la tendencia de subordinar la voluntad de Dios a su razón”. (p. 17). Sólo después este orden jerárquico invierte sus valores. Creando así un Dios con voluntad infinita, donde la razón queda subordinada a ésta. A partir de la ideas cristiana que el  hombre es a imagen de Dios y ante la naturaleza de infinita voluntad de éste, el hombre medieval se vuelve sujeto del voluntarismo, lo cual de adhiere que está surgiendo entonces. A partir de esta nueva ciencia se podía entender el plan divino“, esto sucede al conocer las cosas, puesto que el mundo es el pensamiento de Dios, de su voluntad. Entre más conozcamos la naturaleza más cerca estamos de Dios.  Para escapar de este voluntarismo no es a través de la oposición de voluntad más fuerte; el camino en palabras de Heidegger es el No-querer (Heidegger, 1995). Esto significa subordinar la voluntad a la razón, es decir, pensar la voluntad_de. Pero esto no desde el ámbito y a modo de las ciencias positivas, sino de un pensar meditativo, un pensar que devenga de la serenidad, que sea prudente, que devenga del orden de la phrónesis: “La serenidad de la que habla Heidegger puede ser entendida como una virtud de mesura, que hace posible de manera concreta sólo a través de la activación de la facultad de juzgar relacionada con la situación”. (p.27)
Estas reflexiones de Heiddeger, permiten observar que ambas posturas son extremistas y difíciles, ya que, son posturas viscerales más que centradas en la mesura, la razón y la serenidad sin ser meditadas y reflexionadas con conciencia y orden. Son reflexiones que permiten después de tanto tiempo conocer la naturaleza o la esencia de la técnica.
En relación a lo anterior, Ángel Xolocotzi, explica que la esencia de la técnica es “un asunto metafísico y no técnico”. Por ello Heiddeger insiste en que la pregunta por la Técnica no puede registrarse a un ámbito instrumental o historiográfico-histórico” (p.51). Pensar la técnica en términos esenciales “exige salir del encasillamiento de la calculabilidad y la caza de los resultados”. (p.53). Es a partir del ver filosófico que Heiddeger descubre que la técnica no es fuente, como comúnmente se cree, de artefactos y nada más. Sino es un modo de des-velar (alétheia) al ente. Pero con todos los alcances y logros tecno-científicos de la ciencia se abre  una valoración  de ésta que se eleva por arriba de otras formas de acceder al ente y se muestra, como lo paradigmático, no sólo  a nivel teórico, sino todo comportamiento humano está regido por la técnica contemporánea y ésta se ha colocado como el parámetro a partir del cual admite todo: lo que sea  saber, lo que sea vivir, lo que sea útil, lo que tenga sentido, etc.” (p.53). Xolocotzi indica que el intento de Heiddeger por pensar la técnica no es por un mero repudio de ésta, sino más bien para captar su esencia. Esencia que está más allá del cálculo.
La segunda parte de, “Impulso de vario Linaje”, encontramos importantes reflexiones de varios filósofos tales como: Jesús Rodolfo Santander Iracheta,  Célida Godina, Alberto Constante, Victor Gerardo Rivas López, Ricardo Gibu, Luis Tamayo, Luis Ignacio Rojas Gadina, Enrique Muñoz Pérez, Carlos Mendiola Mejías y Enrique Linares  ven en la técnica actual una señal de alarma, en donde no sólo está en juego un orden social, sino la vida misma, no es una visión pasionaria o nostalgia por el pasado, tampoco son pensamientos expresados sin el menor cuidado y sin rigor. Más bien, son reflexiones que parten de análisis cuidadosos, expresados con la mayor claridad que los temas permiten. Estos filósofos se preguntan por el ser humano actual al preguntarse por la esencia de la técnica.
Estos filósofos abordan reflexiones sobre el exponencial y desmesurado desarrollo de lo tecno-científico, una grave expresión del nihilismo, el riesgo que se corre de sustituir la vida salvaje por un mundo bioindustrial, a causa de los nuevos hallazgos biogéneticos, que traen como consecuencia resultados de la creación de artificialidades, cuyas futuras generaciones vivirían entonces en un medio poblado de criaturas clonadas, quiméricas y transgénicas. Se preguntan si la vida es un invento. También reflexionan sobre lo biotecnológico, del panorama quimérico, que a partir de un mundo donde el fenómeno de la vida, milagro de la creación, ha sido rebajado hasta el punto de abrir la posibilidad de comerciar con ella, para obtener un ingreso monetario o una utilidad. Se habla de la concreción de la realidad, la ficción y lo imaginario como juegan un papel importante, definiendo el horizonte de posibilidades del acontecer diario. Reflexionan sobre la técnica y la realidad que está constantemente configurada a través de ella “y los hombres se olvidaron de los dioses” refleja claramente como el sentido del ser humano se ha ido degradando. Siendo suplantados los dioses por la virtualidad y la grotesca novedad, dejando a su suerte a la humanidad. Proliferación de instrumentos y dispositivos. Instrumentos que suplen el trabajo humano. Razón y conocimiento, causa directa de la técnica. La técnica otorga al hombre una libertad prácticamente absoluta para hacer lo que quiera, sin embargo,  si no es consciente de ello genera violencia. Los elementos para una hermenéutica. Ontología de la destrucción. Orientarse filosóficamente en el mundo contemporáneo. Entre otras reflexiones.

Referencia:
Xolocotzi A. Godina Celida C. (coords) (2009), La Técnica: ¿orden o desmesura?, Puebla.

Sociedad Virtual







SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO




































Reflexión acerca del advenimiento de la la Sociedad del Conocimiento y los retos que presenta para nuestra sociedad.














Libro: ¿Qué es lo virtual?




Post del Libro ¿Qué es lo Virtual?

Se conoce como realidad virtual al sistema tecnológico que permite al usuario tener la sensación de estar inmerso en un mundo diferente al real. Esta ilusión se produce gracias a los modelos creados por una computadora que el usuario contempla a través de un casco especial. Aunque la realidad virtual nació para aplicarse en los videojuegos, actualmente afecta no sólo a la información y a la comunicación, sino también a los cuerpos, al funcionamiento económico, a los marcos colectivos de la sensibilidad o al ejercicio de la inteligencia; tiene utilidad en campos como la medicina y el transporte. Alcanza incluso a las formas de estar juntos, en las comunidades y empresas virtuales, con democracia virtual; desbordando ampliamente la informatización.
Este libro defiende una conjetura diferente, no catastrofista: entre las evoluciones culturales en marcha en este giro hacia el tercer milenio y a pesar de sus innegables aspectos sombríos o terribles, se expresa una continuación de la hominización. Es decir, afirma que la virtualización es simplemente la continuación expresa de la hominización.
Se denomina proceso de hominización al proceso por el cual aparecieron en la tierra los seres humanos tal y como somos ahora. Existen muchas teorías al respecto, pero nos centraremos en la más generalizada, la Teoría de la Evolución de Charles Darwin, aplicada al origen del ser humano.
Sin duda los cambios en las técnicas, en la economía y en las costumbres, nunca han sido tan rápidos y desestabilizantes. Ahora bien, la virtualización constituye la esencia o el punto preciso de la mutación en curso. Como tal, la virtualización no es ni buena, ni mala, ni neutra. Se presenta como el movimiento del «convertirse en otro» —o heterogénesis de lo humano—.
Antes de dar una opinión, dedicarse a su uso o por el contrario rechazarla, es importante darse un tiempo para conocer la virtualización en su plenitud y aprender de ella, porque tiene poca afinidad con lo falso, lo ilusorio o lo imaginario. No es lo opuesto a lo real, por el contrario es una forma de ser  potente, favorece los procesos de creación, abre horizontes, cava pozos llenos de sentido bajo la superficialidad de la presencia física inmediata. Muchos filósofos y pensadores franceses contemporáneos, como Gilíes Deleuze y Miche! Serres han trabajado la noción de virtual.
 En este sentido, esta obra estudia la virtualización que remonta desde lo real o lo actual hacia lo virtual. La tradición filosófica, hasta los más recientes trabajos, analiza el paso de lo posible a lo real y de lo real a lo actual, sin observar algún que haya analizado todavía la transformación inversa, en dirección de lo virtual. Hace referencia a: lo filosófico (el concepto de virtualización), antropológico (la relación entre los procesos de hominización y la virtualización) y sociopolítico (comprender la mutación contemporánea para tener una oportunidad de convertirse en actor de ella).
El autor de «¿Qué es la virtualización?», define los principales conceptos de realidad, de posibilidad, de actualidad y de virtualidad, las diferentes transformaciones de un modo a otro de ser. Hace un análisis de la virtualización propiamente dicha, en especial de la «desterritorialización» y de otros extraños fenómenos espacio-temporales que generalmente están asociados a ella. La palabra virtual procede del latín medieval virtualis, que a su vez deriva de virtus: fuerza, potencia. En la filosofía escolástica, lo virtual es aquello que existe en potencia pero no en acto. Lo virtual tiende a actualizarse, aunque no se concretiza de un modo efectivo o formal. El árbol está virtualmente presente en la semilla. Con todo rigor filosófico, lo virtual no se opone a lo real sino a lo actual: virtualidad y actualidad sólo son dos maneras de ser diferentes. En este punto, hay que introducir una distinción fundamental entre posible y virtual, que Gilíes Deleuze explica en Diferencia y Repetición. Lo posible ya está constituido, pero se mantiene en el limbo. Lo posible se realizará sin que nada cambie en su determinación ni en su naturaleza. La actualización aparece como la solución a un problema, una solución que no se contenía en el enunciado. La actualización es creación, invención de una forma a partir de una configuración dinámica de fuerzas y finalidades. Es distinto a asignar una realidad a un posible o a la elección entre un conjunto predeterminado La virtualización puede definirse como el movimiento inverso a la actualización. Consiste en el paso de lo actual a lo virtual, en una «elevación a la potencia» de la entidad considerada. La virtualización no es una desrealización (la transformación de una realidad en un conjunto de posibles), sino una mutación de identidad, un desplazamiento del centro de gravedad ontológico del objeto considerado: en lugar de definirse principalmente por su actualidad (una «solución»), la entidad encuentra así su consistencia esencial en un campo problemático.

En consecuencia, Lévy afirma que la cultura humana va en dirección hacia lo virtual y anuncia que en su libro se prestará atención a tres retos: El reto de abordar un concepto adecuado de virtualización, el reto de establecer una relación objetiva entre los procesos de hominización y la virtualización, y el reto de comprender desde un punto de vista sociopolítico la mutación contemporánea que implica la extensión de lo virtual de modo que podamos ser actores de ella. Describe el orden en que está organizado su libro y resalta especialmente los capítulos en que examina la relación entre inteligencia y virtualización, según la cual es posible hablar de una inteligencia colectiva emergente. Igualmente promete tratar en el epílogo el tema de un arte de la virtualización que reclama una nueva sensibilidad estética.
Referencia Bibliográfica:
Lévy, Pierre (1999). ¿Qué es lo virtual? Traducción de Diego Levis. Barcelona: Paidós.