CUARTA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL
En la actualidad se puede observar la relevancia que tienen los vertiginosos avances tecnológicos que se han dado en los últimos años y el creciente uso de internet de banda ancha tanto en dispositivos móviles como de telefonía fija, así lo demuestran las estadísticas realizadas por Conatel (2001-2015). Además, con las investigaciones realizadas por la CEPAL, se puedo conocer el estado de la banda ancha en América Latina y el Caribe 2016, para estar al tanto, de la visión sintética de esta; medida en términos de acceso, asequibilidad y uso. Señala que en el último quinquenio, se aceleró el avance de Internet en América Latina y el Caribe y la penetración de las conexiones en banda ancha también creció fuertemente, particularmente en la modalidad móvil, pero aún quedan problemas pendientes por resolver en relación a la calidad y equidad en el acceso a esta tecnología, así como el acceso a las zonas rurales y urbanas. Esta realidad no es sólo a nivel nacional, sino a nivel mundial. A nivel nacional para el año 2016, Venezuela cuenta con 30.825.782 habitantes de los cuales 16.276.611 son usuarios de internet, lo que equivale a una penetración de 53%, de acuerdo a la infografía de tendencias digitales.
En
este mismo orden de ideas, se puede observar como la tecnología ha alcanzado un
gran auge debido a la gran cantidad de información que manejan en la nube las
empresas tecnológicas, lo que le ha permitido que se posicionen en los primeros
lugares del
mundo, esto queda expuesto en el gráfico “Así son las 100 empresas
más valiosas del mundo”, ya que, este refleja como las empresas expertas en
datos tecnológicos son las que ocupan los primeros lugares dentro de estas cien
(100) empresas y además refleja cómo han quedado atrás otras empresas de
diferentes ramos, que en años anteriores habían ocupado los primeros lugares
del mundo en cuanto a capitalización bursátil. Cabe destacar que geográficamente
Estados Unidos es el que encabeza esta lista con cincuenta y seis (56) empresas
de las cuales, doce (12) compañías ocupan las primeras posiciones, por ser el soberano
en el sector de las tecnologías. Las tres primeras, en un podio que nadie
amenaza desde la salida de la crisis, corresponden a los titanes de Silicon
Valley: Apple, con una capitalización de 693.220 millones de euros; Alphabet
-la matriz de Google-, con casi 552.000 millones- y Microsoft, con 470.000
millones. Dicha investigación devela la hegemonía norteamericana con 56 firmas de EEUU, mientras 21 son europeas, 17
asiáticas, Australia 3, Canadá 2 y
Latinoamérica 1.
En
la actualidad, la tecnología ha tomado un papel principal en la vida de todos
los seres humanos, tanto es así que muchas personas no pueden salir de su hogar
sin su teléfono móvil, aun cuando, en sus lugares de trabajo los espera un
ordenador, ya que, no logran concebir su
vida sin el uso de internet o redes sociales, tal es el caso, que, como se
mencionó anteriormente, las tres empresas más fructíferas del mundo son
empresas cuyo producto corresponde a un producto tecnológico. La tecnología y
las redes sociales se han convertido en el día a día de la vida de cualquier
persona, incluso en el lugar más remoto, como el Estado Delta Amacuro, donde
una población ubicada en un caño llamado Guayo no posee agua potable, pero sí
una antena de telefonía móvil. El nivel de dependencia al que hemos llegado es
tal que incluso el papa Francisco dio un discurso, donde señala que debemos
usar la biblia como a nuestro teléfono celular, no es de extrañar, puesto que
muchas veces es más fácil salir de la casa sin medias que sin teléfono celular.
Entonces
se puede aseverar que la tecnología en sí: dispositivos móviles, internet,
redes sociales, entre otros, es una herramienta de gran alcance y su poder es
tal, que han llegado a ser utilizadas como armas, como son los hackers, que se
hacen llamar ejércitos electrónicos y similares, que han llegado a afectar la
capitalización bursátil.
Entendiéndose,
que la capitalización bursátil es una medida económica que indica el valor
total de una empresa según el precio de mercado. Es el valor total de todas las
acciones de una empresa que cotiza en bolsa. El dueño de las acciones es el
propietario de la empresa. Si se quisiera comprar el 100% de una empresa, se debería
pagar el valor de la capitalización bursátil, que es lo que vale la empresa a
precios de mercado, es decir, según la oferta y la demanda.
Por lo
tanto, el tamaño de las empresas que cotizan en bolsa se divide según la
capitalización bursátil en Small-caps (pequeña capitalización), Mid-caps
(Mediana capitalización) y Large-caps (Gran capitalización). También se utilizan
las expresiones mini-cap y mega-cap para expresar las empresas más pequeñas y
las más grandes, respectivamente
En
efecto, el precio de las acciones varía diariamente en los mercados, la
capitalización es una buena forma de estimar el valor neto de una empresa, ya
que, si se quisiera comprarla se debería
pagar ese precio por ella. Esos precios se determinan según la oferta y
demanda. Si el precio de una acción disminuye un 10% en un año, el valor total
de la empresa disminuirá también un 10%.
En
este sentido, se puede observar que el problema viene dado, cuando el mercado,
con sus sutiles pero importantes cambios, es susceptible de ser atacado por un
ejército electrónico o virtual, tal es el caso del ataque orquestado, a los
efectos, por el Ejército Electrónico Sirio, donde lograron generar pánico en
Wall Street en un minuto, con consecuencias catastróficas para algunas empresas
y desde luego para sus propietarios y si se quiere desestabilizar la economía
mundial. Cualquiera pensaría que un ser humano es vulnerable ante noticias
falsas pues como seres emocionales es posible entrar en pánico antes de
verificar la veracidad del rumor, más aun si lo publica una empresa
periodística de reconocida trayectoria, sin embargo, no fue el caso del 23 de
abril de 2013, cuando una noticia falsa, difundida mediante redes sociales,
twitter, engañó a una red de inteligencia artificial en cuyas manos se
encontraba la estabilidad bursátil de los Estados Unidos de América. Esto,
contrario a lo esperado, sucedió por la ausencia de la inteligencia humana en la
ecuación, pues la dependencia mundial a los avances tecnológicos es tal, que
suele pensarse, justificadamente o no, que las máquinas son más rápidas, más
inteligentes y más efectivas, pero en el episodio nombrado anteriormente, se
pone en evidencia que tal vez un cerebro menos rápido, como un cerebro humano
puede tomarse el tiempo de verificar la veracidad de los hechos.
De
acuerdo con todo lo anteriormente expuesto, se puede observar que se viven momentos
de grandes cambios tecnológicos, donde las personas, empresas e instituciones
se sienten desplazados o superados por estos cambios y por la ignorancia sobre
sus efectos, es decir, se está en la cuarta revolución industrial. Así lo
expresa Manuel Castells:
Vivimos
tiempos exponenciales. Los cambios y las nuevas tecnologías se suceden cada vez
a mayor velocidad y cada cambio produce más aceleración. La Primera Revolución
Industrial, la que asociamos a la máquina de vapor y el desarrollo del
ferrocarril (1760-1840), y con epicentro en Inglaterra, tardó 120 años en
llegar a todo el mundo; ahora los cambios son globales y inmediatos. Después de
la Segunda Revolución Industrial (siglos XIX y principios del XX) fue posible
por la llegada de la electricidad y la cadena de montaje. La tercera, comienza
en la década de 1960 y la conocemos como la revolución informática posible para
el desarrollo de los semiconductores, el desarrollo de ordenadores personales
(70s-80s) y, finalmente, la llegada de Internet en la década de los 90s.
También
afirma que en el núcleo de esta nueva revolución encontramos nuevos software
–sofisticadísimos algoritmos– pero sobre todo redes de datos y sistemas que
cada vez están más integradas y conectadas entre sí y con el usuario –hoy
convertido también en producto–. Esto genera un ecosistema cada vez más
complejo e interdependiente, donde las oportunidades para mejorar productos y
servicios con los datos que genera la propia actividad de la red generan más y
más posibilidades. Con la revolución digital estamos viendo que campos como la
economía y las finanzas van de la mano con la psicología, y la biología hace
maridaje con la estadística y la genética para desarrollar nuevos productos
sanitarios hasta hace poco impensables incluso para los escritores de ciencia
ficción.
Pero
es importante destacar que también existe una brecha digital, que aún no se ha
superado, aunque por otro lado la tecnología avanza rápidamente dentro de la
sociedad del conocimiento que afecta a muchos que logran superar estos desafíos
e incluirse dentro de la tecnología.
Referencias
Bibliográficas
Economipedia.
Capitalización
Bursátil. Disponible en: http://economipedia.com/
definiciones/capitalizacion-bursatil.html